Deforestan otras 700 hectáreas de bosque boliviano para cultivar caña de azúcar

En el norte de Bolivia, una operación de caña de azúcar está talando bosques con el fin de obtener más espacio para grandes plantaciones. Nuevas imágenes muestran que la pérdida de bosques ha incrementado en el último mes, con otras 700 hectáreas deforestadas desde finales de septiembre.
La expansión de la plantación está ocurriendo a 12 kilómetros del Parque Nacional Madidi, considerado una de las áreas protegidas más biodiversas del mundo. Los datos obtenidos del monitoreo forestal de la organización Global Forest Watch muestran que parte de la pérdida de bosques de esta expansión ocurrió dentro de un Paisaje Forestal Intacto (IFL por sus siglas en inglés). Las imágenes de satélite indican que esta reciente oleada de deforestación se estaba acercando a otra área de IFL, y estaba a menos de un kilómetro de distancia el 5 de noviembre.
El reporte en el lugar que Mongabay Latam hizo a fines de setiembre reveló que las plantaciones y la refinería de azúcar pertenecen a la empresa boliviana Empresa Azucarera San Buenaventura (EASBA) y son operadas por la compañía china Camce Union Engeneering (CAMC). El gobierno boliviano ha invertido 263 millones de dólares en el proyecto con el objetivo de fomentar la producción nacional de azúcar. Inaugurada en octubre del 2015, se espera que la cosecha del 2016 produzca 14 000 toneladas métricas de azúcar y un millón de litros de alcohol de 1300 hectáreas de plantación, según Ramiro Lizondo, gerente general de la refinería de azúcar. EASBA planea elevar esa cantidad a 120 000 toneladas métricas de azúcar —y a 11 700 hectáreas de plantaciones— para el 2023, Lizondo dijo a Mongabay Latam.
En línea con este objetivo, las imágenes de satélite muestran un incremento en la deforestación de bosques en los últimos meses con una tala en 240 hectáreas de bosque intacto en julio y septiembre. Otras 600 hectáreas muestran actividad de deforestación en un área donde la expansión se había centrado previamente.
Varias de estas áreas se han ampliado y otras nuevas han aparecido desde septiembre. El análisis de Mongabay a través de imágenes de satélite proporcionadas por Planet Labs indica que alrededor de 700 hectáreas más de bosque fueron despejadas entre el 27 de septiembre y el 5 de noviembre, promediando alrededor de 24 campos de fútbol de deforestación por día.
Algunos representantes de las comunidades locales entrevistados por Mongabay Latam dijeron que la expansión de la plantación no tiene efectos perjudiciales y que se está produciendo en tierras ya degradadas (esta última afirmación no está respaldada por datos de cobertura de la tierra). Otros opinan diferente.
“Las maquinarias están pisando las petas, los huasos y los chanchos de tropa [tortugas, venados y pecaríes]”, dijo a Mongabay Latam Dalia Flower, concejal de la Alcaldía de San Buenaventura. “He visto monos con sus crías afectadas. Se ha contaminado arroyos y comunidades. Es una impotencia como personas que no podemos hacer nada. Nosotros como Alcaldía no podemos hacer nada”.
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